Elbio Stoler en Clarín: consejos para concretar desarrollos inmobiliarios
Cómo hizo su primer edificio sin dinero propio, cómo vende en pozo y qué zonas de Buenos Aires veía crecer.

En una entrevista con el suplemento ARQ de Clarín, Elbio Stoler contó cómo pasó de empleado inmobiliario a desarrollador con más de 20 edificios en la Ciudad, y compartió los criterios que aplica en cada proyecto.
Empezar sin capital
Stoler hizo carrera «desde abajo». Con su primer dinero compró un departamento en pozo de otra desarrolladora y se preguntó por qué no podía hacerlo él. En 2005, con poco dinero y muchas ganas, encontró un terreno en Barrio Norte cuyo dueño aceptó aportarlo a cambio de unidades. Con su formación en marketing armó carpetas de venta y un plan comercial, y vendió el resto de las unidades en pozo para financiar la obra.
Los primeros compradores fueron clientes de su inmobiliaria que buscaban una renta extra. A los cuatro meses ya compraba otro terreno, esta vez aportado por un inversor; cuatro meses después, encaraba el tercero.
Vender con creatividad
En un contexto de dólar inestable, Stoler aprendió a adaptarse: precio fijo en pozo ajustado por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción, pago de contado o un anticipo equivalente a la tierra y el saldo en cuotas durante la obra, que suele durar entre 24 y 36 meses. Un detalle que lo distingue: prefiere empezar a cobrar las cuotas recién cuando arranca la construcción, para dar tranquilidad al comprador.
Qué mira en un terreno
- Ubicación y características del lote, con preferencia creciente por terrenos más grandes.
- El usuario final: lotes amplios permiten mejores amenities y departamentos más luminosos y espaciosos.
- Zonas intermedias como Villa Crespo y el corredor de Av. Córdoba, con buena accesibilidad y precios todavía razonables.
Esa lectura se volvió realidad: pocos años después, ADN levantó DOME Green Soho justamente sobre Av. Córdoba, en el límite entre Villa Crespo y Palermo.
Crédito y comprador final
Stoler anticipaba que el crédito hipotecario iba a acercar a los desarrolladores al comprador final y que los créditos intermedios serían un éxito. ADN ya adaptaba su estructura para que los bancos financiaran a los usuarios de sus proyectos.




